Horario y avance de “Una nueva vida” este domingo 26 de abril: Ferit, Seyran y Diyar, un triángulo a punto de estallar

La amenaza de Seyran de marcharse a Antep, la irrupción de Abidin con la policía y el pulso definitivo entre Seyran, Ferit y Diyar marcan la entrega de “Una nueva vida” que Antena 3 emite este domingo 26 de abril a partir de las 22:00 horas.

“Una nueva vida”, la superproducción turca protagonizada por Mert Ramazan Demir y Afra Saraçoğlu, mantiene su cita dominical en Antena 3 con un episodio que continúa desarrollándose bajo el modelo fragmentado que la cadena ha consolidado en las últimas semanas.

La ficción seguirá ocupando su franja habitual en torno a las 22:00 horas con una duración aproximada de dos horas y cinco minutos, una estrategia que ya se ha estabilizado y que sigue condicionando el ritmo de emisión respecto al montaje original.

De este modo, la entrega de este domingo combinará la segunda mitad del capítulo 82 con el arranque del capítulo 83, manteniendo esa continuidad directa sin respetar necesariamente los cierres narrativos de cada episodio.

Avance de lo que pasará en “Una nueva vida” en la entrega del domingo 26 de abril en Antena 3

La situación en la mansión Korhan se vuelve insostenible desde el primer momento. Abidin, cegado por su sed de venganza, decide dar un paso definitivo e irrumpir acompañado por la policía con la intención de que Halis sea detenido, mientras Ifakat anticipa que todo desembocará en una catástrofe. Sin embargo, Orhan resta importancia a la amenaza, convencido de que se trata de un farol.

En paralelo, la tensión emocional entre los protagonistas continúa creciendo. Durante una comida familiar, Ferit vuelve a mostrar su actitud contradictoria hacia Seyran, escudándose en el peligro que supone que Sinan siga en libertad. La situación se complica cuando descubre que los Sanli planean regresar a Antep, lo que le lleva a recurrir a su abuelo. Halis, tajante, le obliga a tomar una decisión: o Diyar o Seyran.

Mientras tanto, Seyran empieza a cuestionarse los verdaderos sentimientos de Ferit, incapaz de expresar con claridad su posición. A su alrededor, las tensiones no dejan de escalar. Orhan rompe el contrato prematrimonial impulsado por Halis e intenta reconducir la situación con Betül, aunque ella sospecha que vuelve a ser engañada y decide enfrentarse directamente al patriarca.

El conflicto alcanza otro nivel cuando Diyar se instala en la mansión con la intención de preparar su futura vida junto a Ferit. Su enfrentamiento con Seyran deja al descubierto su lado más desconocido, dispuesta a hacer lo que sea necesario para mantener su posición.

La irrupción de Abidin con Suna y la policía marca un punto de inflexión. Lejos de provocar la caída de Halis, Seyran interviene y cambia por completo el rumbo de los acontecimientos al ceder la propiedad de la mansión a Suna, reservándose el usufructo. La maniobra desconcierta a todos y provoca un nuevo choque frontal con Abidin.

En medio de ese caos, la familia intenta seguir adelante mientras se acumulan los conflictos personales. Esme fuerza la salida hacia Antep con Seyran, que llega a estar a punto de abandonar la mansión, pero todo se detiene en el último instante con la intervención de Halis, que impone su autoridad y decide que la joven se queda.

A partir de ahí, las alianzas y enfrentamientos se reconfiguran. Diyar, humillada, comienza a asumir que la relación entre Ferit y Seyran sigue intacta, aunque él le promete que todo cambiará cuando Sinan sea detenido. Seyran, por su parte, reconoce que sigue enamorada, mientras Halis confirma que su nieto siente lo mismo, animándola a luchar por él.

La convivencia en la mansión se vuelve cada vez más tensa. Abidin no renuncia a su enfrentamiento con la familia y eleva sus exigencias, mientras Suna sorprende al anunciar que quiere divorciarse. Al mismo tiempo, nuevas revelaciones del pasado sacan a la luz secretos que afectan directamente a Halis y Abidin.

En medio de todo, la amenaza de Sinan vuelve a sobrevolar la historia. Aysen, frustrada por la situación, decide ponerse en contacto con él e incitarle a actuar contra la familia, abriendo la puerta a un nuevo episodio de violencia.

La mansión avanza entre decisiones límite, tensiones familiares y giros inesperados, con Ferit y Seyran enfrentándose nuevamente a su relación. Ella lo deja claro: mientras no rompa con Diyar, no habrá un futuro juntos. A Ferit se le acaba el tiempo, ha llegado la hora de decidir con qué mujer quiere compartir el resto de su vida.